¿Cómo dejo de perder el tiempo?

¿Cómo dejo de perder el tiempo?

Hay una cosa que detestamos más que perder el tiempo… estar aburridos, escuchar el silencio, sentir que no pasa el tiempo. De hecho, para algunas personas se trata de la mayor de las pérdidas de tiempo.

Nos hemos acostumbrado a perder el tiempo, lo hacemos por inercia… ¿cómo vuelvo a ser dueñ@ de mi tiempo? ¿qué puedo hacer para controlar mis horas?

 

Con relativa frecuencia escuchamos de nuestros compañeros de trabajo y/o de nuestros amigos alguna de las siguientes frases “no tengo tiempo“, “no llego a todo”, “no me da la vida”. ¿Sabes cuántas horas tiene un año? ¡8.760 horas! Ya lo ves distinto, ¿verdad?

Ocupar nuestro tiempo con el fin de no aburrirnos nos ha llenado la agenda. Nos hemos acostumbrado a perder el tiempo, a desperdiciarlo en actividades o rutinas que, en realidad, no nos hacen sentirnos mejor que si no las estuviéramos haciendo. Una sencilla explicación enfoca el tema desde la óptica de que nos sobraba el tiempo, en su momento elegimos desperdiciarlo porque preferíamos eso que estar aburrido sin nada que hacer. ¿Cómo recupero la potestad sobre mi tiempo?

 

Las personas tenemos objetivos, de forma consciente o inconsciente todos queremos conseguir metas. De la ambición, la forma de ver el mundo y las experiencias pasadas dependerá el tamaño de nuestras metas.

Empieza por definir tus objetivos, respóndete a estas preguntas en un papel: ¿qué quieres conseguir? ¿cómo te sentirás al lograrlo? ¿cuándo quieres conseguirlo? ¿qué será distinto a partir de ese día?

 

Ordena tus objetivos por orden de importancia. Planteártelo de alguna de las siguientes formas te puede ayudar: Si solo tienes un año para conseguirlos, ¿cuál querrías conseguir?; ¿cómo sería el tamaño de tu sonrisa después de conseguir cada uno de ellos?; ¿qué música sonará después de alcanzar cada uno de ellos?

 

Traza un plan para cada meta y abórdalas de una en una. Salir de nuestra zona de confort en la que tenemos barra libre de comodidades y de buen tiempo ya nos consume bastante energía como para enfocarnos en varios proyectos de cero simultáneamente.

Antes de embarcarte, respóndete a las siguientes preguntas: ¿en qué momento del año quieres haberlo conseguido? ¿cuántas horas/ energía necesitas? ¿cuáles son las metas intermedias por las que pasarás? ¿qué recursos necesitas? ¿qué harás cuándo las cosas se tuerzan y pinten bastos? ¿cómo te vas a ir premiando y motivando?

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Anabel FernandezMartin Giachetta