Sobre liderar equipos de fitness… by nuritazen

Sobre liderar equipos de fitness… by nuritazen

Para llevar a cabo grandes empresas el primer requisito es tener confianza en uno mismo, y así me dediqué a construir durante diez años ese armazón interno aunque alguna noche soñase con que mis dientes uno a uno se cayesen derrumbando mi autoestima.

Gestionar un grupo humano no es una función sino un arte, con poco de artificio, con el que nunca debes alejarte de esa confianza que tendrás que ir transmitiendo y ganarte con el tiempo.

Creo que saber lo que no eres capaz de hacer es más importante que saber lo que eres capaz de hacer.

 

Así comencé a invertir en mí para poder ofrecer todo cuanto estaba en mi mano. Entender que debes empezar desde abajo y continuar firme y sin desmayo para gestionar energías una vez vividas y entendidas, sin que el camino del poder te corrompa o te haga pensar que no debes seguir aprendiendo, fue la clave para tripular mi equipo de remeros.

Observar, conocer, entender las circunstancias de un trabajador y compartir tu tiempo, tu escucha y tu energía con ellos, son la clave para que empuñen su remo y vayan contigo hacia donde les dirijas.

 

Sin embargo, en ese periplo e inversión juega también tu desgaste, tu impaciencia, tu prisa por conseguir los objetivos establecidos, las disincronías, los desajustes… de ahí proteger con algodones esa confianza y mantener tu energía vital para ofrecer lo mejor aún cuando el escudo se quiebra y las manos solo pueden sostenerte a ti misma.

Encontrar  ese equilibrio siempre ha sido la clave para conquistar grandes logros: entrenar la pro-actividad, profesionalidad, potenciar la motivación en sí misma, la felicidad y trabajar con inteligencia más que con severidad y dureza… iluminar sus almas dando ejemplo con humildad, morderme la lengua y controlar mi curva de la hostilidad en muchos momentos, hablar con claridad pero siempre con amabilidad.

Sacar lo mejor de cada uno y hacerles ver su potencial antes que cambiar quienes son o desearlo o quitármelos de en medio según sugerencias.

Negociar compromisos hacia ellos mismos, el equipo y hacia la empresa agregando belleza y valor a todas sus  funciones por míseras que pudiesen parecer y trabajarlas junto a ellos. Evitar la queja y las habladurías. No ignorar los logros por pequeños que sean, atinar con dosis justa de esa pócima de  compasión y a la vez exigencia. Ser justa.

 

Todo vale, todo construye y aunque sea una labor poco reflectante en números, poco tangible, hay que confiar en ella para salvar a las empresas de los grandes, lentos y silenciosos desastres

 

Nuria García Espí (nuritazen) lleva ocupando distintos puestos de responsabilidad en la dirección y gestión de personas en O2 Centro Wellness durante más de 10 años.

Con movimiento, arte y zen… la vida me vive a mí

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pacienciaAnabel Fernandez